jueves, 10 de julio de 2014


Valentina -dedicada a mi hermosa sobrina Valentina Gastaldi llegada al mundo en este preciso día!!

Valentina aún va dentro de Silvina
esperando para salir a jugar
pasa el tiempo, sorprendida en la oficina,
pensando debo hacer algo con la vida de mamá.

Valentina, en la eco estás divina
se ve claro, sos una diosa total.
Me contaron que das brincos en la panza,
con el pájaro campana, cada vez que la escuchás.

Vengo a decirte, que todo va a estar bien,
que tenés unos viejos, que se portan de diez.
Que la clave en esta vida, es caminar con alegría,
y no rendirse nunca aunque te duelan los pies.

Seguramente escuches historias de Miramar,
de Corrientes de Posadas, de la gran Ará Berá.
Recuerda que los sueños son caricias para el alma
y que siempre con calma todo todo llegará.

Con esta melodía, yo te vengo a recibir,
esperando que algún día, tu también puedas decir:
Tengo un tío que camina, feliz por esta avenida,
que es la vida, que es la vida.

Licencia Creative Commons
Valentina por Federico Andrés Colombo se distribuye bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

domingo, 25 de mayo de 2014

Misiones: La historia olvidada


Es hora de que los misioneros despertemos de nuestro largo letargo y de que reclamemos justicia y reivindicación por todos aquellos actos de violencia y usurpación de los que nuestra tierra y nuestro pueblo no fueron más que víctimas inocentes y que hoy parecen haber quedado en el olvido más absoluto. La historia de nuestra provincia es sumamente rica, y ya lo era al momento en que arribaron a ella los “conquistadores” europeos, quienes con su habitual demencia y brutalidad, propia de su vocación expansionista e imperialista, no dudaron un solo segundo de su intención de aniquilar a la cultura guaraní, que hasta entonces desconocían absolutamente. 

El sentido de la conquista española era claro: imponer por medio de la fuerza su poder absolutista, que venía bendecido por la mano de dios, para que, con la excusa de evangelizar y educar a los naturales de las indias, pudieran ingresar a nuestras tierras e imponer, con terror y sangre si fuese necesario, su poderío económico y militar sobre las antiguas comunidades aborígenes que habitaban nuestro continente hacía aproximadamente 30.000 años. 

Desde un primer momento estos invasores trataron a las comunidades aborígenes como seres inferiores, considerándolos fuera de la humana conditio, como seres sin alma, utilizándolos como animales de carga y obligándolos a realizar trabajos sumamente forzosos. Un claro ejemplo de ello fue el trabajo en las minas, donde millares de nativos perdieron sus vidas bajo el yugo del “conquistador” que, obnubilado por las riquezas con que la Pachamama había dotado a nuestras tierras, decidió motu propio hacerse de ellas y de sus recursos naturales por medio del uso de una violencia desmedida que tenía, como principal eje, el sostenimiento del imperio español en la Europa de fines del Siglo XV (1492) a fines del Siglo XVII a costa exclusivamente del oro, la plata y la sangre latinoamericana. 

Nuestras tierras, y con ello me refiero ya específicamente a la Provincia de Misiones, por sus abundantes ríos fue una zona de fácil acceso para los españoles, quienes la usaron como canal fluvial y comercial para poder sacar el oro y la plata desde Perú y Bolivia más fácilmente hacia Europa, desembocando desde el Paraná hacia el Río de la Plata. De allí iniciaban la travesía para cruzar el Atlántico una y otra vez con sus barcos repletos de nuestros recursos naturales. 

Estas tierras formaron parte de la misión evangelista de los Jesuitas quienes a partir del Siglo XVII, buscaron desde un primer momento integrarse a la comunidad guaraní, estudiarlos, conocer sus costumbres y su cultura para así luego poder conjugar las creencias aborígenes con la teología de la iglesia católica, trabajo éste el de los jesuitas que si bien dio frutos, acabó cuando luego fueron expulsados por la monarquía española en el año 1767. 

Lo cierto es que a partir de la expulsión de los Jesuitas, el territorio de Misiones pasó temporalmente a ser tierra de nadie, habiendo quedado en manos de franciscanos, dominicos y mercedarios, por lo que los portugueses, que hasta ese entonces no habían podido hacerse de nuestras tierras, pese a sus reiterados esfuerzos, comenzaron su brutal embestida contra los pueblos de la zona buscando extender los límites geográfico del imperio portugués en América. 

Tras la expulsión de los jesuitas la monarquía española decidió crear el “Gobierno Político y Militar de Misiones o Gobierno de los Treinta Pueblos de las Misiones Guaraníes”, el cual fue un gobierno político y militar creado por la corona española el 27 de abril de 1778 y ratificado mediante Real Cédula de Aranjuez del 17 de mayo de 1803. 

Se puede apreciar dicho documento en internet de donde surgen claramente las siguientes conclusiones: 

1. En primer lugar cabe destacar que lo primero que el monarca realiza en su documento es el reconocimiento expreso de que, por Consulta del Supremo Consejo de las Indias el 27 de abril de 1778 creó el Gobierno de los 30 pueblos de Indios Guaraníes y Tapes, “con independencia de los gobiernos de Paraguay y de Buenos Aires”

Cabe aclarar que los 30 pueblos a los que se hace mención fueron divididos en dos gobernaciones interinas. La primera de ellas tenía sede en San Miguel y comprendía 10 localidades: Yapeyú, La Cruz, Santo Tomé, San Borja, San Nicolás, San Luis, San Lorenzo, San Miguel, San Juan y Santo Angel. La segunda tenía sede en Candelaria y comprendía 20 pueblos: Apóstoles, Concepción, Santa María, San Javier, Mártires, San José, San Carlos, Candelaria, Santa Ana, Loreto, San Ignacio Miní, Corpus, Jesús, Trinidad, Itapúa, San Cosme, Santiago, Santa Rosa, Santa María de Fe y San Ignacio Guazú. Estos eran los pueblos que, desde un principio, componían nuestra querida tierra misionera, mucho de los cuales luego fueron ocupados o usurpados ilegítimamente por españoles, portugueses, paraguayos y oligarcas porteños. 

2. El rey dispuso tajantemente que a todos los habitantes de las tribus Guaraníes y Tapes, para su subsistencia y la de sus familias, y para fomento de su agricultura, debían repartirse tierras y ganados “sin escasez”, ya que de acuerdo a las propias palabras del rey “allí abunda terreno para todo”

3. Se le otorgaban a los pueblos Guaraníes y Tapes títulos y competencia sobre sus bienes propios y los de su comunidad, de acuerdo a las “Leyes y Ordenanzas de su Población”; 

4. Se prohibía expresamente que los españoles adquieran haciendas en nuestras tierras, “por haber acreditado la esperiencia que con el tiempo se han alzado con todas ó la mayor parte de las de los Indios; y mando se prohiba á estos venderlas que se les repartan para que perseveren como vinculados en sus familias y se apliquen á tenerlas cultivadas y pobladas de ganados”

Sin embargo, Buenos Aires y Asunción desoyeron los mandatos reales y, en este contexto de desconcierto, tuvimos la gran fortuna los misioneros de que el 13 de diciembre de 1774 el Virrey Juan José de Vertiz y Salcedo haya decidido nombrar a Don Juan de San Martín “Teniente Gobernador del Departamento de Yapeyú en el Gobierno de las Misiones Guaraníes” en razón de lo cual, el 25 de febrero del año 1778 nació en tierras misioneras el Libertador de nuestra Patria Don José Francisco de San Martín (casi a imagen y semejanza del gran líder guaraní, también misionero, Don Andresito Guacurarí, figuras ambas cuyos nombres han sido siempre usurpados a la identidad misionera, sin justificación ni causa razonable alguna). 

También tuvimos los misioneros el honor de que en nuestras tierras se hallan desatado batallas trascendentales para la conformación de nuestra Patria. Lo que nunca tuvimos, fue un debido reconocimiento por ello

Era tal la importancia de nuestras tierras, y tanta la desigualdad que en ella se veía, que en diciembre de 1810, durante su incursión militar, Don Manuel Belgrano haya redactado el “Reglamento para el Régimen Político y Administrativo y Reforma de los 30 Pueblos de las Misiones, del 30 de diciembre de 1810” el cual fue incorporado por Juan Bautista Alberdi en 1853 como una de las bases de la Constitución Nacional. 

Es decir que ya desde el seno mismo de la Patria los revolucionarios de 1810 reconocían y reafirmaban la autonomía de los 30 Pueblos de las Misiones, la cual como dije ya había sido decretada por la corona española el 27 de abril de 1778. 

Por ello, la creación de la provincia de corrientes en el año 1814, tuvo consecuencias lamentables para los misioneros, ya que el Director Supremo Gervasio Antonio de Posadas decidió de manera inesperada e injustificable anexar a ella todo el territorio de nuestra provincia, comenzando de esta forma con la expulsión de las comunidades Guaraníes, y acentuando ya lo que luego iba a ser el principal motor de la política económica de nuestro país: la ganadería. 

La idea de Posadas consistía en crear la provincia de corrientes con el objeto de repartir largos latifundios a terratenientes que le eran obsecuentes, expulsando de esta forma a los Guaraníes de sus propias tierras a cambio de que las llenaran de vacas, favoreciendo desde el inicio la creación de una clase oligárquica que desde Buenos Aires, se repartió a dedo nuestras tierras y que dirigían a piacere los designios de nuestras comunidades, pudiéndose afirmar que este fue uno de los primeros avances contra las comunidades aborígenes de nuestro país, cuestión que parece haber olvidado la historia, ya que según su versión oficial la primera invasión o conquista del desierto ocurrió durante el gobierno de Rosas, cuando lo cierto es que las políticas de exterminio y expulsión de los aborígenes había comenzado mucho antes. 

Otro antecedente constitucional sobre la autonomía de Misiones, y que integra la Constitución Nacional por tratarse de unos de los pactos preexistentes que menciona su Preámbulo es el Tratado del Cuadrilatero donde las provincias de buenos aires, santa fe, entre ríos y corrientes convinieron expresamente que: “15°) El territorio de Misiones queda libre para formarse su Gobierno y para reclamar la protección de cualquiera de las provincias contratantes. 16°) En consecuencia, se devolverán todas las propiedades que reclame, en conformidad a lo acordado en el artículo 10 con respecto a Corrientes, luego que haya nombrado legítimamente su Gobierno”

Es decir que los representantes de la misma provincia de corrientes, ya en Enero de 1822 reconocían haber ocupado sin título tierras que en la realidad nos pertenecían a los misioneros, encontrándose obligada a devolver todas las tierras que la Provincia de Misiones reclamara luego de que haya nombrado legítimamente su gobierno. 

Fue justamente por ello que nuestra tierra, tras una gran lucha, fue recién provincializada el 10 de diciembre de 1953, ya que la oligarquía porteña que dominaba en corrientes había obstaculizado hasta entonces toda posibilidad de que Misiones finalmente fuere reconocida en lo formal como Provincia. 

Fue finalmente el Presidente Juan Domingo Perón quien decidió en un acto de reivindicación hacia los pueblos misioneros reconocer la deuda de la provincialización, habiendo sancionado la Ley N° 14.294, quedando desde entonces formalmente establecido el Gobierno de la Provincia de Misiones. 

Desde 1953 hasta la actualidad los misioneros, debido a los recurrentes y lamentables golpes de estado que azotaron a nuestro país, hemos tenido pocas oportunidades de elegir democráticamente nuestro gobierno, pese a lo cual hemos reforzado nuestra institucionalidad, hemos crecido y nos hemos desarrollado plenamente, en paz, tranquilidad y armonía, hemos creado las condiciones como para salir y reclamar la reivindicación de los derechos que nos han sido arrebatados y que nos correspondían ya desde antes de la época de la corona española, que en definitiva no hizo más que reconocer una realidad: la existencia de los 30 pueblos independientes de las Misiones. 

Hoy debemos apludir aquéllos intentos de crear una cultura propia. Aplaudo a artistas como Ramón Ayala, Vicente Cidade, Don Braulio Areco, Zygmunt Kowalski, al chango Spasiuk, quienes creyeron y creen en la actualidad en una cultura propia misionera, una que nos identifique como pueblo. 

Desaparecieron los Mayas, los Aztecas, los Incas, pero no su cultura. Ello es así porque la cultura trasciende a los pueblos, es su parte espiritual, su alma. De la misma forma, intentaron desaparecer la cultura Guaraní, pero nosotros como sus guardianes, la conservamos como pudimos. Ahora debemos desarrollarla y adaptarla a nuestros tiempos. No para rezar a Tapí, sino para reivindicar su lugar en nuestra historia, su increíble legado musical, sus creencias. 

Por todo ello, hoy que estamos fuertes y preparados para resistir cualquier embestida, los Misioneros requerimos: 
 1. Del Congreso de la Nación Argentina la inminente reivindicación del lugar de origen del Libertador de la Patria, General Don José de San Martín como nacido en el territorio de la Provincia de Misiones; 

2. Requerimos asimismo del Congreso de la Nación Argentina la inminente reivindicación del nombre de nuestro caudillo Andresito Guacurarí, como nacido en el territorio de la Provincia de Misiones y no como natural de la provincia de corrientes como falsamente pretenden hacernos creer; 

3. Siendo que en la actualidad en el territorio de de la localidad de Ytuzaingó, usurpado ilegítimamente por la provincia de corrientes a Misiones existe hoy la Represa de Yaciretá, la cual perjudica seriamente a los Misioneros desde lo ambiental sin que obtengamos de ella una renta que justifique tanto perjuicio, exigimos un mayor porcentaje en la distribución de los beneficios económicos obtenidos por la explotación de la mencionada represa. Ello así, en razón de los derechos de propiedad reconocidos por la provincia de corrientes a la de Misiones mendiante el Tratado del Cuadrilátero, que integra la Constitución Nacional, y en busca de una reivindicación histórica y justa para el Pueblo Misionero, debiendo determinarse que la Provincia de Misiones debe percibir más rentabilidad de la Represa de Yaciretá que la de corrientes, en busca de una recomposición económica por tanto perjuicio causado al Pueblo Misionero por parte de los sucesivos gobiernos de dicha provincia. Lo mismo solicitamos respecto del Proyecto de Represa en la localidad de Garabí (otro territorio usurpado por corrientes a Misiones), por lo que consideramos de suma urgencia discutirlo antes de que esta última represa comience a funcionar y afecte aún más nuestras aguas y recursos naturales sin que percibamos una renta justa por ello y teniendo en consideración que los ocupantes ilegítimos de estas tierras sí las obtendrían. 

4. Se reconozca a la Provincia de Misiones una recomposición histórica en lo que hace a la distribución de recursos federales, determinándose un mayor porcentaje de la coparticipación federal, destacándose que la Provincia de Misiones deberá percibir una coparticipación mayor a la de la provincia de corrientes por la misma cantidad de tiempo que ellos ocuparon ilegítimamente nuestras tierras hasta la fecha. 

5. Se reconozca a la Provincia de Misiones un mejor derecho que la provincia de corrientes sobre los recursos del denominado “Acuífero Guaraní”. Ello así, en razón de que mucha de sus extensiones fueron ilegítimamente usurpadas por éstos y corresponden históricamente a la Provincia de Misiones. 

6. Que lo recaudado en superhábit de acuerdo al punto 3 sea destinado al desarrollo de las distintas comunidades Guaraníes que aún habitan la provincia, en condiciones sumamente desfavorables, existiendo en la provincia una desigualdad latente en la distribución de la riqueza. Para ello deberán crearse asociaciones, fundaciones o cooperativas, autónomas de cualquier poder político, destinadas a administrar los recursos públicos en cuestión y a ejecutar las obras que sean necesarias. 

Entiendo que hoy la lucha de los misioneros debería iniciarse por este camino. Solo pensemos en la victoria y no dejemos que continúen avasallando nuestros derechos.
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lunes, 6 de enero de 2014

Nahipy y Tarobá

Cuenta la historia que un día el río se separó. Y se llevó a una princesita que huía con un varón. Era la bella Nahipy consagrada a mboí una cruel y vil serpiente que azotaba al guaraní. Con su canoa el valiente cacique Tarobá secuestró a la princesita pa´ amarla en otro lugar. Pero la bestial culebra se le adelantó a su plan y con ayuda de Tupá destrozó aquella canoa. El amor que se tenían de pasión y juventud. Hizo que el río se abriera formándose el Iguazú. Nahipy es hoy una piedra debajo de una cascada Tarobá una simple palmera que vive frente a su amada. Un mensaje de alegría el mismo río nos dejó. Y en forma de cataratas nos vino a mostrar su amor. Según cuenta la leyenda aún ven bailar felices al cacique y la princesa cuando nace el arcoiris. Nahipy y Taroba © 2014 by Federico A. Colombo is licensed under CC BY-NC-ND 4.0

martes, 25 de mayo de 2010

Gracias por todo

25 de mayo, nuevo cumpleaños de la Patria. Desperté temprano, Sole aún duerme en el cuarto. Salí a la terraza, fijé la mirada y vi a Buenos Aires desde el Abasto, un nuevo día comenzaba otra vez.

Hice el desayuno, y mientras pensaba una melodía vi, de repente, pasar por mi cabeza, una nube blanca con un cartel que decía: ¡saludá a la Patria carajo, que es su cumpleaños!

Vine hasta la compu y me puse a pensar. No me salía nada. Improvisé.

¡Feliz cumpleaños, querida amiga! Tantas noches pensando en vos y hoy, que ha llegado el día, no tengo la valentía de decirte lo que pienso.

De cuánto añoro verte triunfante, de que me muero por tu grandeza, de cuánto sufro cuando padeces una estocada.

Hoy si me dejas, quiero decirte: gracias por todo.

Por el mar y por las montañas. Por tus praderas, por tus caminos, por la belleza de tus paisajes.

Por la cultura que poco a poco fuiste forjando en estas tierras. Por el folclore, por tus poetas, que cantan loas de tus hazañas, capaz por ello la madre selva y la Pachamama, son residentes de tus entrañas.

Gracias por todo, querida amiga, y Feliz cumpleaños.

lunes, 8 de marzo de 2010

Abrazo a la salud

Desde este pequeño espacio de la red quiero hoy brindar todo mi apoyo a los trabajadores del hospital porteño Pedro Lagleyse.

El Lagleyse se trata de un hospital escuela modelo, especializado exclusivamente en oftalmología, que ha brindado a la ciudad profesionales de excelencia y una dedicación absoluta a la salud de la comunidad.

Este hospital, que recibe un total de 1000 pacientes por día, hoy sufre el abatimiento de Mauricio Macri que, en desmedro de la salud de los habitantes de la ciudad, desde un primer momento buscó cualquier excusa para cerrarlo,y hoy encuentra en la lamentable desgracia que ha acontecido en la ciudad -léase inundaciones- respecto de las cuales éste comparte responsabilidad con los demás gobernantes que estuvieron al frente de la ciudad, la excusa perfecta para volver a atacar a esta prestigiosa institución y proceder a su cierre definitivo, utilizando la ridícula carátula de "cierre preventivo".

Este acto constituye una muestra más de cuánto le interesa al Sr. Jefe de Gobierno la salud de sus habitantes: NADA.

Todo ello debe llevarnos a un punto de reflexión sobre el destino que queremos dar a nuestro país. Yo, por lo pronto, tengo muy en claro que el mío bajo ninguna circunstancia va a estar de lado de este señor que en sus pocos años de gobierno ha demostrado un abierto desprecio por la educación y la salud pública.

domingo, 7 de marzo de 2010

Sobre la política económica

Conforme surge claramente de la Constitución Nacional, es el Poder Legislativo, en nuestro caso el Congreso de la Nación, quien debe definir la política económica de la República y no el Poder Ejecutivo, como erróneamente surge en reiteradas ocasiones de los discursos de nuestros presidentes.

Lo cierto es que la CN es clara al respecto. En este sentido, en su art. 4 dispone que será el Congreso provee a los gastos de la Nación con los empréstitos y operaciones de crédito que éste decrete en casos de urgencia o para empresas de utilidad nacional.

A su vez, el art. 75 de nuestra carta magna en sus distintos incisos, al establecer las principales atribuciones del Congreso de la Nación dispone que corresponde al Congreso:

Inc. 4: Contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación.

Inc. 8. Fijar anualmente, conforme a las pautas establecidas en el tercer párrafo del inciso 2 de este artículo, el presupuesto general de gastos y cálculo de recursos de la administración nacional, en base al programa general de gobierno y al plan de inversiones públicas y aprobar o desechar la cuenta de inversión.

Inc. 18. Proveer lo conducente a la prosperidad del país, al adelanto y bienestar de todas las provincias, y al progreso de la ilustración, dictando planes de instrucción general y universitaria, y promoviendo la industria, la inmigración, la construcción de ferrocarriles y canales navegables, la colonización de tierras de propiedad nacional, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la importación de capitales extranjeros y la exploración de los ríos interiores, por leyes protectoras de estos fines y por concesiones temporales de privilegios y recompensas de estímulo.

Inc. 19. Proveer lo conducente al desarrollo humano, al progreso económico con justicia social, a la productividad de la economía nacional, a la generación de empleo, a la formación profesional de los trabajadores, a la defensa del valor de la moneda, a la investigación y al desarrollo científico y tecnológico, su difusión y aprovechamiento.
Proveer al crecimiento armónico de la Nación y al poblamiento de su territorio; promover políticas diferenciadas que tiendan a equilibrar el desigual desarrollo relativo de provincias y regiones. Para estas iniciativas, el Senado será Cámara de origen.
Sancionar leyes de organización y de base de la educación que consoliden la unidad nacional respetando las particularidades provinciales y locales; que aseguren la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales.
Dictar leyes que protejan la identidad y pluralidad cultural, la libre creación y circulación de las obras del autor; el patrimonio artístico y los espacios culturales y audiovisuales.

El sistema entonces se va delimitando claramente. En materia económica es el Congreso de la Nación quien asume los rieles. El Poder Ejecutivo en nuestro sistema republicano se encuentra limitado a ser el brazo ejecutor del Estado, pero las decisiones trascendentes para la Patria las toma el Congreso de la Nación, el cual se trata del principal de los poderes en un Estado Federal, ya que allí es donde se encuentran representados el pueblo de la Nación y las Provincias.

Pero como si los artículos citados no fueran tajantes en cuanto a lo que venimos refiriendo, la cuestión fue confirmada por los constituyentes de 1994, quienes incorporaron el art. 85 de la CN, que introduce una nueva figura en el juego de poderes, la Auditoría General de la Nación. El art. citado establece: “El control externo del sector público nacional en sus aspectos patrimoniales, económicos, financieros y operativos, será una atribución propia del Poder Legislativo. El examen y la opinión del Poder Legislativo sobre el desempeño y situación general de la administración pública estarán sustentados en los dictámenes de la Auditoría General de la Nación. Este organismo de asistencia técnica del Congreso, con autonomía funcional, se integrará del modo que establezca la ley que reglamenta su creación y funcionamiento, que deberá ser aprobada por mayoría absoluta de los miembros de cada Cámara. El presidente del organismo será designado a propuesta del partido político de oposición con mayor número de legisladores en el Congreso.
Tendrá a su cargo el control de legalidad, gestión y auditoría de toda la actividad de la administración pública centralizada y descentralizada, cualquiera fuera su modalidad de organización, y las demás funciones que la ley le otorgue.
Intervendrá necesariamente en el trámite de aprobación o rechazo de las cuentas de percepción e inversión de los fondos públicos”
.

Son muchas las conclusiones que podemos extraer entonces de los párrafos que preceden:

1. Por un lado, solo el Congreso de la Nación se encuentra habilitado constitucionalmente para decidir sobre la política económica tanto a nivel interno como internacional, ya sea cuando se trate de adquirir deuda o de pagarla.

2. El Poder Ejecutivo, tal como está regulado en la CN no es un poder que represente al pueblo de la Nación, como pretenden aquellos que buscan darle popularidad a un gobierno, sino que es el Congreso de la Nación quien representa y toma las decisiones. El Poder Ejecutivo, salvo en limitadas ocasiones puede tomar decisiones sin la anuencia del Congreso.

Estas son las pautas que, a grandes rasgos, debemos tener en cuenta al momento de analizar los discursos presidenciales sobre la política económica de la Nación. Es falso que sea el Poder Ejecutivo el que decida sobre su rumbo económico. Vemos entonces que no hace falta ser un erudito en la materia para poder llegar a las conclusiones apuntadas. Basta solo con leer la CN. El problema es que al parecer nuestros gobernantes o nunca la leyeron, o hacen caso omiso a sus postulados.

lunes, 1 de marzo de 2010

Seis años antes del bicentenario

La rica historia de nuestro país se encuentra muchas veces plagada de errores conceptuales que, si bien pueden advertirse con facilidad, nunca se llegó a un final feliz a su respecto.

Lo cierto es que uno de esos severos errores se encuentra constituido por el hecho de considerar al 2010 como el año del bicentenario argentino, cuando la realidad indica, sin restar importancia a los grandes revolucionarios de mayo, que el bicentenario argentino debería celebrarse el 9 de julio de 2016, cuando se cumplan 200 años de la independencia argentina.

Cabe recordar que la gloriosa semana de mayo de 1810 concluyó con una Junta de Gobierno que se proclamó representante de Fernando VII y de la Junta de Cádiz. En aquél entonces el reino de España había caído en manos de Napoleón, quien coronó a su hermano José como Rey de España y encerró a Fernando VII en la ciudad de Bayona, de la vecina Francia.

Largo fue el camino que nuestra Patria debió recorrer hasta llegar a la independencia, la que fue declarada el 9 de julio de 1816, seis años después del primer “gobierno patrio”, habiendo quedado consolidada parcialmente recién en el año 1853 con el dictado de la Constitución Nacional y finalmente en 1860 con la incorporación de la Provincia de Buenos Aires.

Desde entonces, nuestro país se encuentra en guerra consigo mismo. Nunca hemos sido capaces de superar nuestras diferencias. Tanto el interior profundo como el porteño de barrio muchas veces equivocan la concepción que tienen unos de otros.

Son tan pocas las cosas que debemos cambiar para que el verdadero cambio acontezca. Podemos empezar por mirarnos como iguales y tratar por fin de iniciar una pacífica convivencia en nuestras tierras.

Entonces, por qué seis años antes de nuestro bicentenario como Nación, no comenzamos a trabajar para que las cosas funcionen. Para reducir el hambre solo tenemos que volver a sembrar nuestras tierras. Para acabar con la pobreza debemos salir a las calles y dar una mano. Para tener una salud y una educación de excelencia debemos pagar nuestros impuestos y exigir a nuestros gobernantes que nos rindan cuentas por su administración y no que ellos vengan a buscarnos a nosotros.

Exigir a quienes nos gobiernan seriedad e idoneidad, es la única forma de poder salir adelante, de poder alcanzar el bicentenario con la frente bien alta, como el próspero país que supimos ser.

Acaso no fue un argentino el que una vez dijo que “…todos los incurables tienen cura cinco segundos antes de su muerte”. Nosotros tenemos 6 años todavía para salir de este letargo y tratar alcanzar la tan ansiada unión nacional proclamada por el Preámbulo de nuestra Constitución y de esta manera rendirle un verdadero homenaje a la Patria en el año de su bicentenario.